Cuento Original

Maily, la cartera del Polo Norte

Una aventura de la duenda cartera mágica

Emma · Maily, Tomás y Bell · Cuento original de La Zona
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Dale play para escuchar el cuento completo. Una historia mágica de Navidad sobre perseverancia y el poder de los pequeños esfuerzos. Historia original escrita por La Zona, narrada por Noelia.
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Maily, la cartera del Polo Norte
Narrado por Noelia · Emma · Cuento original de Navidad
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Maily, la cartera del Polo Norte

Era víspera de Navidad y los duendes mágicos estaban haciendo las mil y una jugarretas en casa de Emma sin que nadie los viera. Ellos gozando, habrían continuado con su fiesta navideña de travesuras si no fuera porque sonó un despertador que los puso en alerta.

Kelele y Maily dejaron de amarrar los cordones de los zapatos y de dibujar caritas felices con pasta de afeitar en el espejo, cuando el despertador hizo a Emma saltar de la cama.

Los duendes corrieron a esconderse dentro del freezer, aunque dentro hacía más frío que en el Polo Norte, cruzaron sus congelados dedos para no ser descubiertos y esperando la señal de Bell, la duenda que debía con sus campanitas, darles aviso de que ya la niña no los descubriría.

Al levantarse, Emma muy emocionada, decidió terminar su preciada carta para Santa Claus. Ella apenas sabía escribir por lo que se esforzó mucho y no se dio cuenta que Tomás, la observaba con una sonrisa traviesa en su rostro; al parecer planeaba una mala travesura.

En un abrir y cerrar de ojos Tomás le arrebató la carta y la transformó rápidamente en un avioncito de papel. —¡Ja, ja! ¡Adiós, carta de Santa! —exclamó Tomás, mientras lanzaba el avioncito por la ventana. Para Emma fue muy triste pues sabía que pronto sería Nochebuena y no habría tiempo para escribir una carta nueva.

De pronto Maily, la bella duenda mágica cartera encargada de recopilar las cartas de los niños para Santa Claus, había salido del freezer y ahora se montaba veloz sobre su bicicleta, observando con asombro cómo el avioncito de papel se perdía en el cielo. Ella sabía que tenía que recuperar la carta para asegurarse de que los deseos de Emma llegaran a Santa, y sin perder ni un segundo, comenzó su desafiante búsqueda.

El avioncito de papel no se detuvo y voló hacia una casa donde un gato gruñón le dio un gran susto. Fue la duenda Bell quien ingeniosamente hizo sonar sus campanas para distraerlo; aún así, la carta avioncito se posó en la chimenea donde una gran humareda ¡la lanzó nuevamente hacia el firmamento!

Maily persiguió el avioncito de papel a través de un laberinto de árboles altos y espesos, pero de pronto le perdió la pista. El duende Kelele apareció mágicamente en la copa de un árbol y le indicó por dónde continuar.

—¡Cómo llegará Maily allá arriba! —gritaron aterrorizados Reinn y Bow. De pronto ocurrió la más mágica de las sorpresas. La bicicleta de Maily se elevó por los cielos, llegando hasta la altura del sol, donde se pudo observar que la carta se dirigía a la gran cordillera de Los Andes, directo hacia una oscura cueva.

—¡Detente en un santiamén, avioncito de papel! —gritó decidida Maily.

Pero el avioncito de papel desapareció dentro de la misteriosa cueva, mientras Maily, valiente y decidida, entró y se encontró con una curiosa ratomurciélaga y un confuso laberinto de túneles. Esta peculiar creatura luminosa que brillaba como la luna, permitió a Maily encontrar finalmente la carta en la oscuridad.

Maily estaba tan feliz y emocionada de haber logrado su misión, que se puso a llorar de emoción.

Con la carta de Emma segura en su cartera, Maily voló apresurada hacia el Polo Norte para entregársela personalmente a Santa Claus, quien la felicitó con honor; porque el esfuerzo y perseverancia es un preciado don, digno de celebración.

Mientras, en la casa familiar ya era Nochebuena y ni mamá ni papá, y ni siquiera el gracioso Tomás, lograban levantarle el ánimo a la entristecida Emma. De pronto, una sorpresa deslumbró a la niña cuando entre sus lágrimas descubrió un nuevo regalo en el arbolito. Emma corrió llena de esperanza y sin dudarlo, ¡Abrió aquel regalo que tenía escrito su nombre!

Maily, acompañada por sus amigos duendes y mascotas mágicas, se asomó por la ventana de la casa de Emma y vio la cara iluminada de la niña al abrir su regalo. Maily se dio cuenta que, aunque ella había pasado por muchas dificultades, todo había valido la pena. Un peluche de Maily había pedido Emma para esta Navidad y estaba muy feliz, sin saber que a metros de ella, la magia vivía; porque Maily, la cartera mágica, ¡estaría con ella para siempre!

Colorito Colorado, este cuento ha terminado.

Personajes en este cuento
✉️ Maily 😈 Tomás 🔔 Bell 🌲 Kelele 🦌 Reinn 🎀 Bow 👧 Emma
"Colorito Colorado, este cuento ha terminado."